Para que un bebé empiece a usar signos se deben dar diferentes condiciones: que se sienta motivado y muestre interés, que los haya visto varias veces y los relacione con un significado, que el adulto en ese preciso momento lo vea y lo reconozca, que haya una cierta maduración motriz…

¡El primer signo de nuestro bebé ha llegado!

Anoche, después que nuestra bebé acabara de cenar su brócoli y pan con tomate, le dimos agua. No tenemos todavía vaso de aprendizaje, siempre usamos el mismo biberón de cristal. No es que signemos siempre “agua” cuando le damos de beber, pero quizá sí que es uno de los signos que más hemos utilizado. Signamos “agua” antes de ofrecerle, mientras bebe y solemos repetir el signo también cuando acaba.

Últimamente encuentra divertido llenarse la boca de agua y dejarla caer. Ayer jugaba y se reía sola con este juego. Al cabo de un rato, le quité el biberón porque pensé que ya no quería más. Justo después, empezó a agitarse y a mostrarse enfadada. Le preguntamos qué le pasaba, si estaba cansada… De repente abrió la mano y se la llevó hacia la cara varias veces. Entonces pensé que ¿¿¿quizá signaba agua???

Le volvimos a dar el biberón y volvió a llevárselo a la boca tan feliz. Con los pelos de punta, mi pareja y yo nos preguntábamos si aquellos movimientos fueron el signo de agua. Entonces, volví a quitarle el biberón, automáticamente cambió el gesto y volvió a quejarse. Pues bien, abrió la mano y la llevó perpendicularmente* hacia la cara, con el pulgar hacia la boca y encima empezó a chuparlo como si chupara la tetina *(ver imagen del signo “agua”). Ella no se chupa el dedo ni usa chupete, así que nos miramos papá y yo con los ojos muy abiertos y, volvimos a darle el agua mientras repetíamos todos el signo emocionados.

¡El primer signo de nuestro bebé ha llegado!

En ese momento el biberón era su diversión y nos expresó que quería jugar más. Si no hubiéramos reconocido el signo hubiéramos pensado que estaba cansada, la hubiéramos sacado de su sillita y la hubiéramos consolado pensado que quería dormir.

Acaba de cumplir 8 meses. Hemos ido usando algunos signos desde el nacimiento pero no de manera continuada. Desde hace unas semanas durante unas rutinas diarias de juego en el suelo, cuentos y canciones, usamos siempre los mismos signos. Durante el día, usamos los signos básicos de cambiar el pañal, vestirse, comer, bañarse, etc. Intentamos utilizarlos pero no siempre lo hacemos. Finalmente, también hemos empezado a emplear los signos de los alimentos que vamos introduciendo.

Cada bebé es diferente, algunos muestran interés por los signos desde el primer día, otros más adelante. Hay familias que los usan más a menudo y otras menos. También varía el momento de empezar a signar. Cada caso es único, pero lo más habitual es que los signos acaben apareciendo y nos aporten una complicidad especial. Cuando vemos que nuestro bebé los usa para comunicarse con nosotros sentimos una sensación muy mágica. Los beneficios de signar con bebes, niñas y niños están demostrados y la emoción está garantizada. ¿Os animáis? Contadnos vuestra experiencia 🙂